Por RT


Ab 26/19.- El pasado 11 de abril, Julian Assange fue arrestado por la Policía británica por una orden de extradición de las autoridades de EE.UU. luego de que Ecuador le retirara el asilo diplomático.

"El Departamento de Justicia de Estados Unidos está intentando construir una acusación contra Julian Assange basada en la Ley de Espionaje. Las condenas en virtud de la Ley de Espionaje pueden ser castigadas con la muerte", ha denunciado WikiLeaks a través de su cuenta de Twitter este viernes.

Según una información de Netzpolitik.org, a la que se refiere WikiLeaks en su tuit, además de la acusación reveladacontra Assange de haber participado en actividades informáticas maliciosas, la Oficina del Fiscal de EE.UU. también lo estaba investigando por el "recibo no autorizado y la difusión de información secreta". Así lo admitió el Departamento de Justicia en una carta dirigida al exportavoz de WikiLeaks, Daniel Domscheit-Berg, que el portal publicó en su totalidad.

"Esta acusación puede ser vista en virtud de la Ley de Espionaje de 1917, una ley federal de la Primera Guerra Mundial destinada a proteger los secretos militares que también se ha utilizado para acusar a Chelsea Manning y Edward Snowden", afirma el medio, precisando que las condenas derivadas de la citada norma "pueden ser castigadas con la muerte".

Este 11 de abril, el Gobierno de Ecuador retiró el asilo diplomático y expulsó de su Embajada en Londres al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, quien permanecía en la sede diplomática desde junio de 2012. Una vez expulsado, Assange fue arrestado por la Policía británica y permanece ingresado en la prisión de Belmarsh, en el sudeste de la capital del Reino Unido.

Belmarsh, conocida como 'la Guantánamo de Gran Bretaña', es uno de los tres establecimientos de alta seguridad de Reino Unido, con una capacidad para un poco más de 900 prisioneros.

Después del arresto del fundador de WikiLeaks, desde Scotland Yard confirmaron que "Julian Assange ha sido arrestado en relación con una orden de extradición en nombre de las autoridades de Estados Unidos". El mismo día trascendió que la Justicia estadounidense acusa al periodista australiano de haber participado en actividades informáticas maliciosas en complicidad con Chelsea Manning, la exsoldado y exagente de inteligencia del Ejército de EE.UU. que suministró miles de documentos secretos a ese portal de filtraciones.

En concreto, se trata de bases de datos con alrededor de 90.000 informes sobre actividades militares de EE.UU. en Afganistán, unos 400.000 informes relacionados con la guerra en Irak, 800 asesoramientos de los detenidos en Guantánamo y cerca de 250.000 cables confidenciales del Departamento de Estado norteamericano.

RT

 

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