Por: Franklin Ledezma Candanedo

 tpp caballo de troya
May. 3/20.- “La historia nos enseña que las grandes tragedias tienden a ser parteras de grandes transformaciones. Lo que esperamos, lo que espero, es que el mundo que vendrá después del coronavirus será una comunidad universal en la que hombres y mujeres, en armonía con la naturaleza, ser el centro de todo y que la economía y la tecnología estén a su servicio y no al revés, como ha sucedido hoy”.

“En el mundo que espero después de la pandemia de coronavirus, el colectivo triunfará sobre la solidaridad y la solidaridad, la generosidad triunfará sobre las ganancias”.

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“La tragedia del coronavirus expuso una verdad incuestionable a la luz del sol: lo que sostiene el capitalismo no es el capital. Somos nosotros, los trabajadores”. Y como Lula “espero que la tragedia de Coronavirus sea la partera del verdadero mundo nuevo con el que soñamos”.

Luiz Inácio Lula da Silva, ex presidente de Brasil, en mensaje con motivo del Día del Trabajo, el 1º de Mayo (Publicado: Caroline Oliveira*, Resumen Latinoamericano, 01 de Mayo de 2020 - *Brasil de Fato – Edición: Camila Maciel

La pandemia del capitalismo, como lo sabe la inmensa mayoría ciudadana, no es casual, ni reciente. No surgió repentinamente, sino que golpea y se agudiza por etapas, según los objetivos de los amos del mundo, que manejan a gobiernos títeres, mercaderes sin alma y a la prensa amarilla que destila el veneno de la desinformación.

Sin ser profeta en mi amada tierra, el 13 de mayo de 2016, mediante artículo con la nomenclatura TRATADOS LEONINOS, descubrí uno de los mecanismos empleados por esa criminal pandemia (la del capitalismo), para cristalizar sus nefastos objetivos. En ese aporte periodístico me referí a los siguientes tratados: Tratado de Libre Comercio (TLCAN), Acuerdo Transpacífico de Asociación (TPP), Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP), Acuerdo Integral de Economía y Comercio entre la Unión Europea y Canadá (CETA) y Acuerdo en Comercio de Servicios (en inglés Trade in Services Agreement (TISA).

En razón del extenso contenido de ese aporte periodístico esclarecedor, publicado oportunamente por la combativa prensa alternativa progresista y solidaria alainet.org

Cabe advertir que en la fecha de publicación de nuestro artículo, aún no se había aprobado en Panamá una norma referente a la llamada “externalización de servicios” o “colaboración público-privada” contemplada en uno de esos tratados leoninos. La estocada final se dio mediante Ley No. 93 de 19 de septiembre de 2019, que crea el régimen de Asociación Público Privada (APP) para el desarrollo como incentivo a la inversión privada.

Con relación al TISA, hasta noviembre de 2016, se habían celebrado 21 rondas de negociación. Las negociaciones, hasta ese año, se encontraban en suspenso, esperándose que se reanudaran cuando el contexto político lo permitiera, aunque no había un plazo establecido para poner fin a las negociaciones. Por lo tanto, salvo prueba en contrario, de hecho se le hizo el mandado a gobiernos y corporaciones interesadas, con base en un TISA inexistente jurídicamente.

Se indica que dicha ley tiene por objetivo regular el marco institucional y los procesos para el desarrollo de proyectos de inversión bajo la modalidad de la APP, para promover el desarrollo de infraestructura y servicios públicos. Aclara
que la norma es de aplicación al Gobierno Central, a entidades autónomas y semiautónomas del Sector Público no Financiero, municipios y sociedades mercantiles en las que el Estado sea propietario por lo menos del 51% del capital social.

En otras palabras, en cumplimiento de los ya mencionados tratados leoninos, y especialmente, al acuerdo (aún sin vida jurídica, aparentemente), en Comercio de Servicios (en inglés Trade in Services Agreement (TISA), se le abrieron las puertas a las insaciables corporaciones mercantiles-financieras usureras, uno de los rostros visibles de la pandemia del capitalismo.

En cuanto a la afirmación del compañero Lula, quien aseguró que “lo que sostiene el capitalismo no es el capital. Somos nosotros, los trabajadores”, es una verdad irrefutable, pero está severamente golpeada, además del TISA, por el contenido de los demás tratados leoninos, aún en trámite, pero aplicándose partes de su contenido, específicamente el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP).

Fraternal saludo y adelante, siempre adelante, en total cuarentena física, pero con el verbo libre, cual fusil intelectual que dispara verdades que les duele a los apátridas del patio y foráneos, a los gobiernos corruptos, a corporaciones mercantiles-económicas-financieras sin alma y a mercenarios de la pluma bien pagados, locales e internacionales, que diseminan la hiel que les correo el alma, a través de las conocidas fake news (indoame08-02/05/20).

 

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